José Alberto Quisocala Condori, quien a los 7 años fundó un banco en Arequipa y actualmente tiene 14 años, dijo que los niños deben aprender cómo funciona el mundo de las finanzas para que cuando sean adultos no se gasten el sueldo del mes en solo una semana. Vea aquí la galería fotográfica

“Se publican memes y lo toman a la risa, pero es algo que realmente pasa: los adultos no saben manejar apropiadamente su dinero”, expresó a la Agencia Andina tras su intervención en el CADE Universitario del IPAE, donde contó la experiencia del banco que se alimenta con desechos reciclables.

Quisocala dijo que con su emprendimiento -el Banco del Estudiante Bartselana (por las siglas de los nombres de los menores que creyeron en él)- espera que los niños aprendan la importancia del ahorro y que, de adultos, no gasten impulsivamente, porque luego no habrá para gastos importantes, “como el alquiler”.

El menor, de quien Disney se inspiró para hacer la película “El futuro es nuestro”, comentó que su banco tiene 3,600 clientes en Arequipa y que pretende abrir oficinas en Lima y otras ciudades del país. “En Lima se abrió una inscripción vía web y hay 5,000 apuntados, hay mucho interés”.

El sistema funciona así: los niños llevan los residuos (básicamente papel, cartón y plástico), el banco los pesa, le da un valor y lo vende a una empresa donde se transforman los residuos. El dinero de la venta va a la cuenta del niño y puede ser utilizado solo cuando cumple su meta de ahorro. El retiro únicamente puede realizarlo el cliente y no sus padres.

“Entonces, ellos, los niños, obtienen ingresos de la basura, de los residuos sólidos. Pero no queremos que recojan de la calle, sino que eviten que la basura de sus casas se bote a la calle. Una vez un niño llegó a tener 800 soles en cuatro meses”, explicó.

El emprendedor dijo que, no obstante que su banco ya tiene siete años de vigencia, mucha gente aún no cree que él tome decisiones. “Piensan que me mandan o me dicen cómo debo hacer las cosas. Si un adulto trabaja conmigo tiene que acostumbrarse a que un niño le mandará. Y eso es algo que a muchas personas les choca. Felizmente encontré buenas personas que me asesoran en contabilidad y otros temas, y no las he soltado”.

A pocos años de culminar el colegio, dijo que le gustaría estudiar en Europa una carrera relacionada con emprendimientos y regresar de todas maneras a Arequipa, su ciudad natal. “No me veo como político, no necesitamos un cargo político para hacer algo porque lo podemos hacer desde donde estamos”.

Quisocala agradeció a su papá por creer siempre en él, y se animó a dar un consejo a los adultos: “Tanto a los padres como a los profesores quiero decirles que crean en los chicos, que los acompañen en sus sueños y nunca les digan no; que tengan libertad para dar su opinión, porque cuando uno hace lo que le apasiona puede llegar muy lejos”.

Fuente: www.andina.pe