Contraloría exhorta a las autoridades adoptar acciones preventivas y correctivas oportunamente para atender a pacientes COVID-19 en los hospitales de la región Ica

La Contraloría General identificó diez situaciones adversas que podrían afectar la capacidad de respuesta ante casos de COVID-19 en tres hospitales de la región Ica, por lo que recomendó adoptar las acciones preventivas y correctivas que correspondan, a fin de asegurar la atención oportuna y especializada durante la emergencia sanitaria.

Las situaciones adversas detectadas en los hospitales se encuentran detalladas en los tres informes de orientación de oficio realizados en el marco del Control Integral de Emergencia Sanitaria COVID-19 que la Contraloría inició el 21 de abril a nivel nacional y en la región Ica.

En el Hospital Regional de Ica se detectó que en el ingreso del área de emergencia COVID-19, no se cumple con las barreras establecidas para prevenir la transmisión de la enfermedad entre pacientes asintomáticos y sintomáticos, lo cual ponen en riesgo de contagio al personal de salud y usuarios que asisten al nosocomio.

Se verificó también que la ambulancia destinada para el traslado de pacientes infectados, se encuentra inoperativa debido a problemas mecánicos, lo cual pone en riesgo la atención oportuna del traslado de enfermos en estado crítico.

De igual forma, la zona de triaje no cuenta con una puerta rígida que garantice el sello de aislamiento, pese a que en dicha área se atienden pacientes sospechosos y confirmados, situación que pone en un riesgo mayor de contagio. Además, se advirtió que el stock de mamelucos usado por el personal médico, se encuentran próximos a agotarse.

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En tanto, en el Hospital San Juan de Dios de Pisco, se advirtió la carencia del medicamento hidroxicloroquina y la limitada cantidad de cloroquina, cuyos fármacos son estratégicos para el tratamiento de los pacientes confirmados.

Este hospital no cuenta con tópico de inyectables y nebulizaciones para pediatría, tópico de neonatología, sala de rehidratación, sala de observación de adultos mujeres, sala de observación aislados, laboratorio descentralizado de patología clínica y almacén de rayos X rodable, indispensables para el tratamiento y atención de los pacientes.

Asimismo, en el Hospital San José de Chincha, se evidenció la carencia de equipos biomédicos mínimos como nebulizador, tensiómetro aneroide rodable adulto, coche de paro equipado, electrocardiógrafo, glucómetro portátil, resucitador manual adulto, equipo de oxigenoterapia rodable y entre otros, en las UPSS de Emergencia. La misma situación se advirtió en el hospital San Juan de Dios de Pisco.

También se constató que los ambientes destinados para el almacenamiento de Equipos de Protección Personal (EPP) de los establecimientos de San José de Chincha y Regional de Ica, carecen de condiciones para su conservación y custodia, lo cual no garantiza el adecuado almacenamiento de los equipos y no se evidencia un stock real de los mismos.

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Los hechos advertidos en los informes de orientaciones de oficios N°3064-2020-CG/GRIC-SOO, N°3044-2020-CG/GRIC-SOO y N°3065-2020-CG/GRIC-SOO elaborados por la Gerencia Regional de Control de Ica fueron comunicados a los titulares de la entidad con la finalidad de que se adopten las acciones preventivas y correctivas, ante casos reportados en la región por el COVID-19.

BALANCE NACIONAL

Durante el período del operativo, que fue del 21 a 24 de abril, se visitaron 97 establecimientos de salud a nivel nacional, los cuales están adscritos al Ministerio de Salud (14), EsSalud (32), Fuerzas Armadas (3), Policía Nacional (2) y Gobiernos Regionales (46). Para cada hospital se emitieron los respectivos informes de control y en ellos se pudo evidenciar que:

La emergencia sanitaria ha provocado una reducción de casi 30% en la capacidad de profesionales de la salud en los establecimientos de salud visitados, es decir que, en promedio, atienden con el 74% de sus médicos, así como el 76% de sus enfermeras (os) y el 72% de sus técnicos (as).

Durante el operativo, los auditores contabilizaron un total de 656 camas en las UCI para pacientes con COVID-19, de las cuales 445 estaban ocupadas. Además se comprobó la existencia de 632 ventiladores mecánicos operativos, de los cuales 453 estaban ocupados.

Tomando en cuenta estas cifras, existen 211 camas UCI COVID libres a la fecha de la visita y 179 ventiladores mecánicos libres, por lo que hay un déficit de 32 ventiladores mecánicos para cubrir la totalidad de camas UCI COVID registradas en el operativo.

Sin embargo, también se detectó que 80 ventiladores mecánicos estaban inoperativos y cincuenta (50) de ellos está en hospitales adscritos a los Gobiernos Regionales.